1. El Contexto: El Rey Asa y la Alianza con Siria
En 2 Crónicas 16, vemos a Asa, rey de Judá, enfrentando una amenaza del rey de Israel. Anteriormente, en 2 Crónicas 14 y 15, Asa había experimentado cómo Dios lo libró de un ejército enorme, dándole la victoria cuando confió plenamente en el Señor. Pero en el capítulo 16, Asa decide recurrir a su propia estrategia: aliarse con el rey de Siria (Ben-adad) en lugar de buscar la ayuda de Dios.
El profeta Hanani se presenta y le dice (16:9):
“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él.”
La advertencia inmediata fue: “Has hecho locamente al apoyarte en el rey de Siria y no en Dios, y de aquí en adelante habrá más guerras en tu vida.”
Este episodio nos enseña cómo un líder, un creyente, puede pasar de la dependencia en Dios a depender en sus propios medios. Esa transición es peligrosa y acarrea consecuencias, porque Dios quiere ser nuestro primer recurso y no nuestro último.
2. El Peligro de Depender de Nuestras Propias Fuerzas
La historia de Asa nos muestra que podemos tener victorias pasadas con la ayuda del Señor, pero si no mantenemos nuestra comunión con Él, podemos caer en la autosuficiencia y actuar basados en lógica humana. En el caso de Asa:
- Obtuvo una victoria milagrosa cuando dependió de Dios (2 Crónicas 14).
- Renovó el pacto con el Señor y trajo reforma espiritual (2 Crónicas 15).
- Más tarde, olvidó la fidelidad de Dios y buscó alianzas terrenales (2 Crónicas 16).
Lo mismo puede ocurrirnos. A veces, tras una serie de triunfos y bendiciones, bajamos la guardia y empezamos a pensar: “Ya sé cómo resolverlo yo mismo.” Nos olvidamos de consultar primero al Señor.
El Salmo 127:1 nos recuerda:
“Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican…”
Esto quiere decir que cualquier estrategia humana, por brillante que parezca, está destinada al fracaso si no cuenta con la bendición y la dirección de Dios.
3. Dios Mira Nuestro Corazón
2 Crónicas 16:9 dice que “los ojos de Jehová contemplan toda la tierra para mostrar Su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con Él.”
- Un corazón perfecto no significa sin errores, sino un corazón íntegro, sincero y totalmente dependiente de Dios.
- Dios se complace en manifestar Su poder a favor de quienes confían en Él.
Recordemos también Proverbios 3:5-6:
“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”
“Reconócelo en todos tus caminos” implica consultarlo primero, antes de tomar decisiones. Reconocer a Dios no es pedirle que bendiga nuestros planes, sino rendir nuestros planes y someterlos a Su voluntad.
4. Ejemplos de Dependencia en la Biblia
- David: Antes de enfrentar a Goliat, David clamó a Dios y confió en Su fidelidad; cuando perseguía a los amalecitas que saquearon Siclag, también consultó a Dios primero (1 Samuel 30:8).
- Nehemías: Al enterarse de la ruina de Jerusalén, no salió a construir el muro enseguida, sino que lloró, ayunó y oró, pidiendo dirección (Nehemías 1–2).
- Jesús: En cada decisión importante, se apartaba a orar al Padre (Marcos 1:35). Incluso en el Getsemaní, sometió Su voluntad a la del Padre (Mateo 26:39).
Si el Hijo de Dios y otros grandes líderes bíblicos nos dan este ejemplo, ¿cómo no habríamos de buscar primero la estrategia del Señor?
5. Aplicando la Lección Hoy
- Reflexiona: ¿En qué áreas de tu vida estás confiando más en tus ideas que en la guía de Dios? ¿Finanzas, relaciones, ministerio, metas personales?
- Ora y Somete: Antes de hacer planes, ora: “Señor, guíame, muéstrame tu voluntad.” Quizás tengas tus proyecciones, pero pídele a Él que confirme o ajuste tu estrategia.
- Espera en Su respuesta: A veces, Dios responde rápidamente; otras veces nos hace esperar. En la espera aprendemos paciencia y obediencia.
- Elimina el orgullo: Reconoce que sin Él nada podemos hacer (Juan 15:5). El orgullo fue la caída de Asa, que creyó que su experiencia y conexiones eran suficientes.
- Mantén la comunión constante: No basta consultar a Dios una vez y seguir con nuestra vida. La dependencia debe ser diaria, renovada cada mañana.
6. Conclusión
El llamado hoy es claro: “Cuidado con tu estrategia.” No confíes únicamente en tu razonamiento ni en alianzas terrenales. Como Asa, podemos vernos tentados a buscar soluciones rápidas y aparentemente efectivas, pero que carecen de la bendición de Dios.
Recuerda la promesa de 2 Crónicas 16:9:
“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él…”
Dios desea apoyar y bendecir a quienes se refugian en Él. Evitemos el error de Asa, quien, por no consultar al Señor, terminó enfrentando conflictos y guerras innecesarias.
Que hoy decidas rendirle tu vida, tus planes y tus estrategias al Señor. Él es fiel para guiarte, sostenerte y mostrarte Su poder.
Oración Final
“Señor, reconocemos que muchas veces hemos diseñado nuestros planes sin consultarte. Hoy venimos ante Ti con un corazón humilde, pidiéndote perdón por nuestra autosuficiencia. Te pedimos que nos enseñes a buscar Tu dirección en todo lo que hagamos. Abre nuestros ojos para ver las puertas que Tú abres y las que Tú cierras, y danos un corazón íntegro que confíe en Tu poder y Tu bondad. En el nombre de Jesús, amén.”
¡Dios les bendiga!